El evento incluyó un amplio despliegue artístico y tradicional, con la presentación de más de 80 parejas de ballet folklórico, sumando más de 160 bailarines y balarinas en escena, y un desfile criollo con 130 caballos, que recorrieron el predio escolar en un marco de celebración y respeto por las costumbres entrerrianas. También hubo puestos de comidas típicas, juegos tradicionales y exhibiciones vinculadas a las labores rurales.




El rector de la institución, Carlos Valentinuz, destacó el compromiso de toda la comunidad educativa y señaló que «fue una jornada llena de cultura, donde agradecemos especialmente a los estudiantes por su entusiasmo y a los profesores por el enorme trabajo en la organización y puesta en escena».
Párrafo aparte, el rector resaltó la importancia que «tiene la familia para que todo esto pueda ser una realidad. Su participación y el compromiso permite llevar adelante este importante evento».
Además, subrayó que este tipo de celebraciones «fortalecen la identidad y permiten que las nuevas generaciones vivan nuestras tradiciones desde el aprendizaje y la participación activa».
Por otro lado, agradeció la participación del Ballet Ñea, Huellas Felicianeras y músicos locales.


Como cada noviembre, la escuela renovó así una festividad ya consolidada en su calendario, que pone en valor el patrimonio cultural y las expresiones propias de la tradición entrerriana.





























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