El Carnaval de Feliciano concluyó su última edición con un balance altamente positivo: un superávit de casi 62 millones de pesos. La Comisión Organizadora presentó los números oficiales, resaltando que la austeridad y la transparencia fueron los pilares de la gestión pública que hicieron posible este resultado.
El intendente Damian Arévalo subrayó que el éxito no es casualidad, sino fruto de un trabajo articulado entre el Estado Municipal, la Comisión y el equipo administrativo. “Cuando se trabaja con responsabilidad y orden, los eventos populares no solo son sostenibles, sino que se convierten en un motor económico para el pueblo”, afirmó.
Transparencia y resultados inmediatos
La eficiencia administrativa permitió que las ganancias por entradas fueran acreditadas rápidamente en las cuentas de las comparsas, garantizando previsibilidad financiera para la próxima edición.


Tres pilares del éxito
- Despliegue artístico: el brillo y crecimiento de las comparsas locales.
- Gestión administrativa: control exhaustivo de ingresos y egresos.
- Logística municipal: esfuerzo de los trabajadores que aseguraron orden y seguridad.
Más allá de lo económico, el balance deja un impacto social positivo. “El carnaval es nuestra identidad. Este superávit vuelve al pueblo en forma de cultura y espectáculo. Mantenernos unidos y cuidar lo nuestro es la única forma de asegurar que el ritmo de Feliciano no se pierda jamás”, concluyó Arévalo.
Con estas cifras, Feliciano se posiciona como modelo de gestión de espectáculos públicos en Entre Ríos, demostrando que la articulación público-privada bajo una administración seria genera resultados concretos y sostenibles.



























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